Se trata de una verificación individual de tu seguridad de IT, para asegurarse de que tus sistemas y datos están bien protegidos frente a amenazas. Puede encargarse de realizarla una empresa externa o una persona del equipo interno que disponga de la cualificación necesaria. Habitualmente, esta revisión comprende una evaluación de las medidas de seguridad que tengas activas, un análisis de tus riesgos específicos y un plan de actuación basado en estas circunstancias.
Un control o revisión de seguridad de IT puede contribuir a detectar vulnerabilidades en la infraestructura de la IT y aplicar medidas correctivas. Además, también ayudará a informar a la plantilla acerca de las últimas y nuevas amenazas, así como a sensibilizarla sobre el mantenimiento de las precauciones de seguridad. Si todavía no has realizado ninguna revisión de seguridad de IT, deberías programar una lo antes posible.
Cuanto antes se detecten y resuelvan las vulnerabilidades de la infraestructura de la IT, menos probable será que tu empresa sea víctima de algún ciberataque malintencionado.
Como ya hemos visto, en el último año el número de ciberataques e intrusiones ha aumentado notablemente y en 2022 todo apunta a que la tendencia al alza se mantenga. Por si fuera poco, los ciberdelincuentes adoptan métodos cada vez más profesionales y sofisticados en sus ataques. A menudo nos topamos con correos electrónicos empleados para phishing (suplantación de identidades) muy bien trabajados, que ya no resultan tan fáciles de distinguir de los mensajes genuinos.
Las víctimas más frecuentes de estas prácticas delictivas son las pequeñas y medianas empresas. Como el nivel de seguridad de IT es más bajo en las pymes debido a que suelen disponer de recursos limitados, suelen ser las víctimas más habituales de los ciberataques. Las consecuencias pueden ser gravísimas: puede ocurrir que nos cifren datos esenciales para el negocio y que nos exijan un pago para recuperarlos, en forma de cuantiosas sumas; podemos sufrir el robo de patentes e inventos, con el riesgo incluso de que se destinen a fines delictivos. O incluso pueden paralizar nuestros procesos de producción o logística durante un plazo indefinido al interrumpir el funcionamiento de los sistemas de IT. De hecho, no es infrecuente que alguna pyme vea su continuidad en entredicho por las repercusiones de estos ciberataques.
Por regla general, este tipo de exámenes se ejecutan con la ayuda de los llamados «test de penetración», que ponen a prueba los sistemas de IT esenciales más relevantes por medio de la simulación de un ataque. El objetivo es identificar las posibles carencias o brechas de la seguridad. En la práctica habitual, antes de realizar un test de este género, se debe celebrar una entrevista personal antes, en la que se determina qué tipo específico de prueba de penetración es el más apropiado (Blackbox, Whitebox, Greybox, etc.). Mediante la ejecución de ataques controlados, las pruebas de penetración son un método muy eficaz para supervisar el nivel de seguridad de sistemas de redes y IT de los clientes, así como para detectar y solventar las vulnerabilidades organizativas o técnicas con las condiciones más próximas a la realidad.
Sin embargo, es cierto que los tests más completos también suelen ser costosos, así que tan solo una minoría de las pymes se los pueden permitir. En lugar de ellos, muchas depositan su confianza en servicios online gratuitos, que proponen cuestionarios de autoevaluación o que se limitan exclusivamente a realizar escaneados automáticos en busca de vulnerabilidades.
Al contrario de lo que sucede con muchos de los servicios gratuitos disponibles en Internet, nosotros no trabajamos con análisis automáticos en busca de vulnerabilidades ni con cuestionarios de autoevaluación que aportan una información muy deficiente, sino que nos dedicamos a analizar manualmente la seguridad de su sistema de IT, de forma personalizada y en contacto directo contigo. ¡Y lo hacemos a un precio muy competitivo! Es posible gracias a nuestros protocolos, de diseño y desarrollo exclusivos, y también a años de experiencia en el sector.
Una revisión de seguridad de IT para pymes incluye:
Por último, cabe afirmar que cada empresa debe plantearse someterse a una revisión de seguridad, ya que a tenor del auge en los ataques cibernéticos y los estragos que causan, la cuestión ya no es «si pueden» ser víctima de una de estas intrusiones, sino más bien «cuándo». Para la mayoría de pymes, si no se han dispuesto con antelación unas medidas de seguridad sólidas, que un ciberataque tenga éxito implica un riesgo existencial.
Aunque ya sean plenamente conscientes de este peligro y hayan invertido en ciertas medidas de protección, les falta contar con una evaluación que confirme si las medidas adoptadas hasta el momento son suficientes y proporcionan un nivel de defensa suficiente, lo que a menudo depende de la cantidad de personal y conocimientos disponibles.
Con frecuencia, los proveedores de estos servicios ofrecen escaneados automatizados para detectar vulnerabilidades o proponen cuestionarios de autoevaluación, opciones que, al final, aportan escasa información.
Se trata de una verificación individual de tu seguridad de IT, para asegurarse de que tus sistemas y datos están bien protegidos frente a amenazas. Puede encargarse de realizarla una empresa externa o una persona del equipo interno que disponga de la cualificación necesaria. Habitualmente, esta revisión comprende una evaluación de las medidas de seguridad que tengas activas, un análisis de tus riesgos específicos y un plan de actuación basado en estas circunstancias.
Un control o revisión de seguridad de IT puede contribuir a detectar vulnerabilidades en la infraestructura de la IT y aplicar medidas correctivas. Además, también ayudará a informar a la plantilla acerca de las últimas y nuevas amenazas, así como a sensibilizarla sobre el mantenimiento de las precauciones de seguridad. Si todavía no has realizado ninguna revisión de seguridad de IT, deberías programar una lo antes posible.
Cuanto antes se detecten y resuelvan las vulnerabilidades de la infraestructura de la IT, menos probable será que tu empresa sea víctima de algún ciberataque malintencionado.
Como ya hemos visto, en el último año el número de ciberataques e intrusiones ha aumentado notablemente y en 2022 todo apunta a que la tendencia al alza se mantenga. Por si fuera poco, los ciberdelincuentes adoptan métodos cada vez más profesionales y sofisticados en sus ataques. A menudo nos topamos con correos electrónicos empleados para phishing (suplantación de identidades) muy bien trabajados, que ya no resultan tan fáciles de distinguir de los mensajes genuinos.
Las víctimas más frecuentes de estas prácticas delictivas son las pequeñas y medianas empresas. Como el nivel de seguridad de IT es más bajo en las pymes debido a que suelen disponer de recursos limitados, suelen ser las víctimas más habituales de los ciberataques. Las consecuencias pueden ser gravísimas: puede ocurrir que nos cifren datos esenciales para el negocio y que nos exijan un pago para recuperarlos, en forma de cuantiosas sumas; podemos sufrir el robo de patentes e inventos, con el riesgo incluso de que se destinen a fines delictivos. O incluso pueden paralizar nuestros procesos de producción o logística durante un plazo indefinido al interrumpir el funcionamiento de los sistemas de IT. De hecho, no es infrecuente que alguna pyme vea su continuidad en entredicho por las repercusiones de estos ciberataques.
Por regla general, este tipo de exámenes se ejecutan con la ayuda de los llamados «test de penetración», que ponen a prueba los sistemas de IT esenciales más relevantes por medio de la simulación de un ataque. El objetivo es identificar las posibles carencias o brechas de la seguridad. En la práctica habitual, antes de realizar un test de este género, se debe celebrar una entrevista personal antes, en la que se determina qué tipo específico de prueba de penetración es el más apropiado (Blackbox, Whitebox, Greybox, etc.). Mediante la ejecución de ataques controlados, las pruebas de penetración son un método muy eficaz para supervisar el nivel de seguridad de sistemas de redes y IT de los clientes, así como para detectar y solventar las vulnerabilidades organizativas o técnicas con las condiciones más próximas a la realidad.
Sin embargo, es cierto que los tests más completos también suelen ser costosos, así que tan solo una minoría de las pymes se los pueden permitir. En lugar de ellos, muchas depositan su confianza en servicios online gratuitos, que proponen cuestionarios de autoevaluación o que se limitan exclusivamente a realizar escaneados automáticos en busca de vulnerabilidades.
Al contrario de lo que sucede con muchos de los servicios gratuitos disponibles en Internet, nosotros no trabajamos con análisis automáticos en busca de vulnerabilidades ni con cuestionarios de autoevaluación que aportan una información muy deficiente, sino que nos dedicamos a analizar manualmente la seguridad de su sistema de IT, de forma personalizada y en contacto directo contigo. ¡Y lo hacemos a un precio muy competitivo! Es posible gracias a nuestros protocolos, de diseño y desarrollo exclusivos, y también a años de experiencia en el sector.
Una revisión de seguridad de IT para pymes incluye:
Por último, cabe afirmar que cada empresa debe plantearse someterse a una revisión de seguridad, ya que a tenor del auge en los ataques cibernéticos y los estragos que causan, la cuestión ya no es «si pueden» ser víctima de una de estas intrusiones, sino más bien «cuándo». Para la mayoría de pymes, si no se han dispuesto con antelación unas medidas de seguridad sólidas, que un ciberataque tenga éxito implica un riesgo existencial.
Aunque ya sean plenamente conscientes de este peligro y hayan invertido en ciertas medidas de protección, les falta contar con una evaluación que confirme si las medidas adoptadas hasta el momento son suficientes y proporcionan un nivel de defensa suficiente, lo que a menudo depende de la cantidad de personal y conocimientos disponibles.
Con frecuencia, los proveedores de estos servicios ofrecen escaneados automatizados para detectar vulnerabilidades o proponen cuestionarios de autoevaluación, opciones que, al final, aportan escasa información.