Nueva etapa de la IA empresarial: las empresas necesitan generar valor a escala

Tras una primera etapa marcada por la experimentación con inteligencia artificial generativa, el mercado entra en una nueva fase: convertir la IA en una capacidad operativa real. Esta fue una de las principales tendencias debatidas durante el Data + AI Summit 2026, uno de los mayores encuentros mundiales sobre datos e inteligencia artificial, celebrado en San Francisco el pasado mes de junio.

Según Act Digital, multinacional brasileña de tecnología AI-first con presencia en 13 países y reconocida como Líder en dos cuadrantes del ISG Provider Lens™ Databricks Ecosystem Partners en Brasil, que evalúan a proveedores con excelencia en modernización de plataformas de datos, inteligencia artificial, machine learning y servicios gestionados de optimización de datos, la evolución de la IA empresarial deja de centrarse en la competencia por el modelo más potente y pasa a una cuestión mucho más estratégica: cómo preparar a las organizaciones para operar con agentes inteligentes a escala.

El Summit también puso de manifiesto una clara evolución en el posicionamiento de Databricks: de ser una plataforma de datos, analytics y lakehouse a convertirse en una plataforma para la ejecución de IA empresarial. La agenda presentada integró datos en tiempo real, aplicaciones inteligentes, agentes de IA, gobernanza, observabilidad, elección de modelos y control de costes dentro de una misma arquitectura.

Como socio de Databricks, Act Digital trabaja para convertir esta visión en resultados concretos para sus clientes. Esto implica acompañar a las organizaciones en la definición de casos de uso prioritarios, el diseño de arquitecturas de datos e IA, la integración con los procesos de negocio, la gobernanza de agentes, el control de costes y la evolución de iniciativas aisladas hacia una estrategia sólida de adopción a escala.

"Durante los últimos años, gran parte del debate se centró en cuál sería el modelo de inteligencia artificial ganador. Sin embargo, el mercado está entendiendo que ese ya no es el principal desafío. La verdadera ventaja competitiva estará en la capacidad de conectar la IA con el contexto real de cada empresa, apoyándose en datos organizados, una gobernanza sólida y procesos preparados para transformar la inteligencia en acción", afirma Frédéric Martineau, CTO de Act Digital.

Según el ejecutivo, muchas organizaciones ya han superado la fase de pruebas y proyectos piloto, pero todavía encuentran dificultades para llevar la IA al núcleo de sus operaciones. Esto se debe a que implementar agentes inteligentes requiere mucho más que poner una herramienta a disposición de los equipos.

"El mayor cuello de botella de la IA hoy ya no es tecnológico. Las empresas tienen acceso a los modelos más avanzados. El verdadero reto consiste en preparar el entorno para que esos modelos comprendan el negocio. Un agente solo puede generar valor cuando entiende el contexto de la organización, accede a los datos adecuados, conoce los límites de sus decisiones y opera sobre procesos bien definidos", explica.

Entre las principales tendencias identificadas por Act Digital durante el evento destacan:

1. La evolución de los agentes de IA: de responder a ejecutar

La próxima generación de la inteligencia artificial empresarial estará marcada por agentes capaces no solo de responder preguntas, sino también de ejecutar tareas, apoyar la toma de decisiones y automatizar procesos dentro de las organizaciones.

"Nos dirigimos hacia un modelo en el que las personas y los agentes de IA trabajan de forma conjunta. La IA asume tareas repetitivas, acelera los análisis y amplía la capacidad operativa, mientras que las personas siguen aportando pensamiento crítico, creatividad y conocimiento del negocio", destaca Martineau.

2. La gobernanza deja de ser una obligación para convertirse en una ventaja competitiva

Con decenas o incluso cientos de agentes accediendo a la información corporativa, la gobernanza deja de ser únicamente una cuestión de seguridad o cumplimiento normativo y pasa a ser un elemento clave para alcanzar la escalabilidad.

El control de accesos, la trazabilidad, la gestión de costes y la calidad de los datos serán factores determinantes para identificar qué organizaciones conseguirán avanzar con éxito.

"La pregunta ya no es solo: ¿cómo evitamos que la IA cometa errores? La nueva pregunta es: ¿está mi organización preparada para que la IA pueda tomar las decisiones correctas?", afirma el CTO de Act Digital.

3. El contexto se convierte en el nuevo diferencial de la inteligencia artificial

A medida que los modelos evolucionan, la capacidad de las empresas para organizar y estructurar su conocimiento interno adquiere un papel protagonista.

Los datos dispersos, los procesos no documentados y la información desconectada limitan significativamente el potencial de la IA.

"No existe una IA realmente inteligente dentro de una empresa si no comprende esa empresa. Organizar ese contexto será uno de los grandes retos de los próximos años", subraya Martineau.

4. La transformación de los equipos de tecnología

La adopción de agentes inteligentes también transformará profundamente la dinámica de los equipos tecnológicos. Con la IA apoyando el desarrollo de software, el análisis de datos y las operaciones, los profesionales asumirán funciones cada vez más estratégicas.

"El desarrollador dejará de ser únicamente quien escribe código para convertirse en un arquitecto de soluciones inteligentes, capaz de orientar, validar y potenciar los sistemas de IA", explica.

Para Act Digital, la próxima etapa de la inteligencia artificial estará menos relacionada con la adopción de herramientas y mucho más con la transformación operativa.

"La próxima ventaja competitiva no consistirá simplemente en utilizar IA. Consistirá en construir organizaciones capaces de combinar personas, datos y agentes inteligentes para generar un impacto real en el negocio", concluye Martineau.

Tras una primera etapa marcada por la experimentación con inteligencia artificial generativa, el mercado entra en una nueva fase: convertir la IA en una capacidad operativa real. Esta fue una de las principales tendencias debatidas durante el Data + AI Summit 2026, uno de los mayores encuentros mundiales sobre datos e inteligencia artificial, celebrado en San Francisco el pasado mes de junio.

Según Act Digital, multinacional brasileña de tecnología AI-first con presencia en 13 países y reconocida como Líder en dos cuadrantes del ISG Provider Lens™ Databricks Ecosystem Partners en Brasil, que evalúan a proveedores con excelencia en modernización de plataformas de datos, inteligencia artificial, machine learning y servicios gestionados de optimización de datos, la evolución de la IA empresarial deja de centrarse en la competencia por el modelo más potente y pasa a una cuestión mucho más estratégica: cómo preparar a las organizaciones para operar con agentes inteligentes a escala.

El Summit también puso de manifiesto una clara evolución en el posicionamiento de Databricks: de ser una plataforma de datos, analytics y lakehouse a convertirse en una plataforma para la ejecución de IA empresarial. La agenda presentada integró datos en tiempo real, aplicaciones inteligentes, agentes de IA, gobernanza, observabilidad, elección de modelos y control de costes dentro de una misma arquitectura.

Como socio de Databricks, Act Digital trabaja para convertir esta visión en resultados concretos para sus clientes. Esto implica acompañar a las organizaciones en la definición de casos de uso prioritarios, el diseño de arquitecturas de datos e IA, la integración con los procesos de negocio, la gobernanza de agentes, el control de costes y la evolución de iniciativas aisladas hacia una estrategia sólida de adopción a escala.

"Durante los últimos años, gran parte del debate se centró en cuál sería el modelo de inteligencia artificial ganador. Sin embargo, el mercado está entendiendo que ese ya no es el principal desafío. La verdadera ventaja competitiva estará en la capacidad de conectar la IA con el contexto real de cada empresa, apoyándose en datos organizados, una gobernanza sólida y procesos preparados para transformar la inteligencia en acción", afirma Frédéric Martineau, CTO de Act Digital.

Según el ejecutivo, muchas organizaciones ya han superado la fase de pruebas y proyectos piloto, pero todavía encuentran dificultades para llevar la IA al núcleo de sus operaciones. Esto se debe a que implementar agentes inteligentes requiere mucho más que poner una herramienta a disposición de los equipos.

"El mayor cuello de botella de la IA hoy ya no es tecnológico. Las empresas tienen acceso a los modelos más avanzados. El verdadero reto consiste en preparar el entorno para que esos modelos comprendan el negocio. Un agente solo puede generar valor cuando entiende el contexto de la organización, accede a los datos adecuados, conoce los límites de sus decisiones y opera sobre procesos bien definidos", explica.

Entre las principales tendencias identificadas por Act Digital durante el evento destacan:

1. La evolución de los agentes de IA: de responder a ejecutar

La próxima generación de la inteligencia artificial empresarial estará marcada por agentes capaces no solo de responder preguntas, sino también de ejecutar tareas, apoyar la toma de decisiones y automatizar procesos dentro de las organizaciones.

"Nos dirigimos hacia un modelo en el que las personas y los agentes de IA trabajan de forma conjunta. La IA asume tareas repetitivas, acelera los análisis y amplía la capacidad operativa, mientras que las personas siguen aportando pensamiento crítico, creatividad y conocimiento del negocio", destaca Martineau.

2. La gobernanza deja de ser una obligación para convertirse en una ventaja competitiva

Con decenas o incluso cientos de agentes accediendo a la información corporativa, la gobernanza deja de ser únicamente una cuestión de seguridad o cumplimiento normativo y pasa a ser un elemento clave para alcanzar la escalabilidad.

El control de accesos, la trazabilidad, la gestión de costes y la calidad de los datos serán factores determinantes para identificar qué organizaciones conseguirán avanzar con éxito.

"La pregunta ya no es solo: ¿cómo evitamos que la IA cometa errores? La nueva pregunta es: ¿está mi organización preparada para que la IA pueda tomar las decisiones correctas?", afirma el CTO de Act Digital.

3. El contexto se convierte en el nuevo diferencial de la inteligencia artificial

A medida que los modelos evolucionan, la capacidad de las empresas para organizar y estructurar su conocimiento interno adquiere un papel protagonista.

Los datos dispersos, los procesos no documentados y la información desconectada limitan significativamente el potencial de la IA.

"No existe una IA realmente inteligente dentro de una empresa si no comprende esa empresa. Organizar ese contexto será uno de los grandes retos de los próximos años", subraya Martineau.

4. La transformación de los equipos de tecnología

La adopción de agentes inteligentes también transformará profundamente la dinámica de los equipos tecnológicos. Con la IA apoyando el desarrollo de software, el análisis de datos y las operaciones, los profesionales asumirán funciones cada vez más estratégicas.

"El desarrollador dejará de ser únicamente quien escribe código para convertirse en un arquitecto de soluciones inteligentes, capaz de orientar, validar y potenciar los sistemas de IA", explica.

Para Act Digital, la próxima etapa de la inteligencia artificial estará menos relacionada con la adopción de herramientas y mucho más con la transformación operativa.

"La próxima ventaja competitiva no consistirá simplemente en utilizar IA. Consistirá en construir organizaciones capaces de combinar personas, datos y agentes inteligentes para generar un impacto real en el negocio", concluye Martineau.

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